Una vida, una muerte, un adiós. Justicia por ella.



De pequeños jugabamos al cuarto oscuro, ese juego donde se apagan todas las luces uno sale fuera de la habitación y el resto se esconde donde puede para no ser encontrado, a medida que los escondites se van descubriendo van saliendo, y entonces quedan al final el que busca y el último que gana. Una vez vos me buscabas primita, y yo te dije "Buuu" y te asustaste mucho, después te reiste pero la verdad es que nunca más quisiste jugar conmigo. Te prometo que si volvemos a jugar, te agarro de sorpresa, pero solo para darte un abrazo bien largo, que te asuste. Pero que te deje en claro, cuan feliz fme hacia jugar con vos y samy durante horas y horas . . .


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Una vida, es un momento perdida en la inmensidad del tiempo que no para de correr. Viviendo a medias, creemos poder vivir tanto como queremos. Y nos quedamos viviendo en nada. Una vida es lo que su dueño hace de ella, y su huella es lo que su dueño imprime en los demás. Como un punto de intersección, dónde esas personas
inolvidables se te cruzan y te dejan marcado para siempre los rastros de su paso por aquí. Una vida es extenuante y placentera, vivencia que nos enseña. Que nos moldea, convirtiéndonos en resultados de nuestras experiencias, alegrías, dolores. Impresiones del tiempo. Una muerte, es el fin. O el comienzo. Debería probarla para saber de que se trata, más allá de esta realidad. Pero en esta tierra, una muerte es un adiós, que pareciera no tener final. Un adiós que carcome el alma, la hace insensible al dolor, un adiós que golpea certero en lo más profundo del ser, que deja un vació casi interminable. Una muerte, como la de ella es una angustia que se instala, que amarga las sonrisas, si es que todavía quedan algunas... Una noche de sábado, veinte años, un arma, un inconsciente llevándola, disparos, un dolor que quemaba, una desesperación que aturdía, un abandono... Una jovencita tirada en la calle, esperando... Su muerte. Sangre. Llantos. Una hermana que tiritaba de miedo, ni una sola respuesta. 21 de Junio.

CLARÍN - Quedó en medio de una pelea y la asesinaron de un balazo

22/06/10

La víctima, una chica de 20 años, era hija de un policía. Había ido a bailar con su hermana melliza y otras amigas. Su hermana entró y ella quedó en la puerta tratando de hacerlo. Pero hubo una pelea y tiros. Ella quiso escapar y recibió un disparo en la espalda.


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INFOBAE - Tiros y muerte en un boliche de San Vicente

Cuando todo parecía estar en calma, la noche bonaerense se volvió una tragedia. Un encuentro entre dos bandas a la salida de un boliche terminó con la vida de Diana Pereyra de 20 años.

El hecho ocurrió en la madrugada de hoy en la localidad de San Vicente, cuando la joven quedó atrapada en el enfrentamiento entre bandas. En medio de la pelea un adolescente sacó un arma calibre 22 disparando a mansalva e hiriendo a Diana por la espalda. Luego del impacto, la chica caminó unos metros hasta que cayó muerta sobre la vereda.

La madre de la joven denuncia que su hija intentó refugiarse en el boliche "One", pero que los responsables del local le cerraron las puertas. Esto explica por qué, posteriormente, se desataron los disturbios frente al local bailable donde un grupo de jóvenes apedrearon el boliche. La indignación aumenta por la demora que la ambulancia tuvo en llegar. Según la mujer, tras el llamado de emergencia los médicos tardaron media hora en asistir al lugar.

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Que alguien decida tu suerte, y que deje a una familia destrozada hundida en la desesperación, no tiene perdón. No creo en Dios, pero ojalá haya alguien que aplique la justicia aca y más alla también.



JUSTICIA POR VOS DIANA ELIZABETH PEREYRA


Historia de un segundo : Siete.


Siempre te quise más de lo que el cuerpo aguantaría. Más de lo que el corazón quisiera. Más de lo que la vida de un mortal permite. Lloré en la oscuridad de las noches que no pasaste conmigo y te extrañe en la presencia que no has tenido en mi habitación ¿ Difícil de entender?. Llorar siempre es mejor. A veces sonreía despreocupada, reía libremente.. No ha sido fácil arrancarme el corazón. Siempre quise ser abismo de los precipicios a los que te arrojas. Siempre fui menos que un nada. Y aquí me quedaré. Llorandote de noche, de día.. de pie, sentada en la orilla de mi cama. Recostada sobre tus fotos. Sonriendo, siempre. - Es hora de irnos- me dijo, quitandome las sabanas que me tapaban. -Está bien.. está bien..- le conteste de mala gana. Amarte así siempre ha sido difícil. Pero lo sigo haciendo, como aquel que nunca se rinde y sigue intentando. Será de tercos, de locos. Tal vez es de valientes, de incansables luchadores. Siempre te ame así. Y en otras personas te espero. -Ha sido un placer haber compartido todo esto con vos- -El placer ha sido mio- susurre suave, para que en lo posible no se escuchara. Y nunca más lo vi.

Historia de un segundo : Seis.

Y si queres, podemos volver a escribir la misma historia. Un millón de veces, más. Todo depende de cuanto tiempo, pretendes estar en este lugar, conmigo. Podemos escuchar esa música tan alucinógena o más que todas aquellas cosas que probamos en tantos viajes, en tanto que fuimos. Y de tanto que vinimos. También podemos mirar por la ventana, escribir letra por letra, con el pensamiento.

Siempre quisiste finales felices. «Es difícil conseguir uno de esos, quedándose ahí sentados», te decía yo. Y vos no escuchaste jamás.

Acá estamos. Frente a la nada. Intentando escribir, una historia que se repita. O que sorprenda con el final. Aunque una cosa no quita a la otra, o al menos eso decía un amigo mío.

Si quieres podemos callar. Después de todo siempre fue tu singularidad. No creas que te culpo, nunca tuve problema con eso. Aprendí a leer tus silencios, a entender los espacios en blanco, a encontrar palabras en la nada, después me termino gustando el reto de interpretarte. Sentía que era una habilidad exclusiva de mi persona. Yo, el único capaz de hallar tu verdadero vos, debajo de tanto silencio.

¡Que delicia!

1, 2 y 3.

Y si querés, podemos volver a escribir la misma historia, y omitir todo lo que nunca nos enamoro. Una fastuosa manera de brotar otra vez. Dejémonos caer y démosle un nombre nuevo.

Te mojas los labios, y es tan irresistible. Me permito soñar con vos. Por favor no hagas ruido, esta es la parte en la que sos mía para siempre.

Historia de un segundo : Cinco.


~ Solía quererla como jamás había querido a nadie. Su sonrisa no tenia sombras y su dulzura no tenia limites.

He de perder el tiempo si intento contar las veces que quise besarla fingiendo algún roce casual. Mis horas eran segundos sí la tenia cerca y con ella aprendí que no hay peor manera de extrañar a alguien que tenerlo cerca y saber, entender y tener que aceptar que nunca será tuyo. Gracias a ella lo sé.

A veces la quise menos, cuando intente olvidarla. Se paseaba con su amor de turno y jugaba a enamorarse, una vez más. Pero yo siempre volvía a quererla y con más fuerza que antes. Siempre con más fuerza.

Un día me la encontré en una esquina sola, por esta ciudad y a altas horas de la noche.

No me pregunten de donde venia yo, quiero mantener la buena imagen que se tiene de mi. Pero puedo decirles de donde venia ella. Venia de llorar un mar de lágrimas, venia de dejar su corazón en algún lugar perdido, venia de lastimarse a sí misma, una vez más. Creo que esa noche estaba particularmente hermosa. Las lágrimas le limpiaron el maquillaje y la luz de los faroles se posaban en sus hombros desnudos, su pelo caía suavemente sobre su cara y su mirada... esa mirada. Entendí porque me había enamorado de ella. Y por fin la vi tal cual era. La cuide todo lo que pude, conteniendo sus lágrimas y sonriéndole cada vez que levantaba la mirada. La acompañe a su casa y me quede con ella hasta que se durmió.

Al otro día me busco. Jamás respondí a sus mensajes, ni a sus llamadas. Ella siguió insistiendo un tiempo, hasta que por fin se canso. La amaba igual que siempre y tal vez más que nunca. Pero no quería ser yo el próximo con el que jugase a enamorarse... sabia que si eso pasaba iba a terminar siendo yo el que llorara desconsoladamente en la oscuridad, y sabia también que nadie me sonreiría ni me sostendría el cabello. La seguía amando como siempre, y preferí recordarla así, tristemente hermosa.

Historia de un segundo : Cuatro.

A veces el tiempo no es algo que se nos escape sin más remedio. Hay veces como ahora en la que el tiempo se queda en tus manos y se desliza a tu gusto por tus dedos… hay tiempos que no se terminaran nunca. Y aquí esta él.

Ignacio tenia 21 años, era un ser especial... y tenia la risa de un niño pequeño.

Yo todavía no entendía la diferencia entre amar y querer, y tenía miedo de fallarme una vez más. El sentía que era su momento, que por fin había llegado… y yo sentía que se había terminado.

Una sonrisa es lo que él que la presta, quiere que sea.

A veces lo ame en las penumbras de su habitación, después entendí que quise, pero que no.

Y todo termina.

Y aquí vamos de nuevo.

Historia de un segundo : Tres.


Te sostendria la mano aunque no tuviera más fuerzas. Te gritaria que te amo aunque no tuviera voz, y sería así de perfecto siempre. Quiero buscarte en las cosas que no fueron, y quiero tenerte aunque nunca te tuve. Quiero saber de vos todo lo que no has dicho y quiero conocerte aunque no sepa quien sos. Quiero saber como sos y a que sabe tu piel. Quiero escucharte reir de alguna taradez que diga. Quiero hacerte feliz con lo poco que tengo. Quiero dormirme con vos y despertarme feliz. Quiero respirar tu aire y sentir tu calor cerca donde nadie pueda quitarme lo que soy cuando estoy con vos. Quiero tenerte siempre así cerca de mi, no pido mucho más. Se que para vos es poco y para mi es la vida. Quiero susurrar un silencio que no dure menos que la eternidad y quiero que tengas bien claro que no podría vivir sin esa sensación tan dulce que tiene quererte. Quiero escribir las cosas más bellas que una enamorada haya escrito jamás y quiero pensar en vos al hacerlo. Quiero abrazarte fuerte y que no se necesiten palabras y quiero conocerte entero para quererte cada día más. Quiero sentirme segura y plena. Quiero estar feliz, hacerte feliz. Quiero un mundo de rosas que no sean tan rosas más bien un verde que me gusta más ese color. Quiero vivir el hoy a tu lado y que mañana no me importe. Pero aún así que mañana también te tenga aquí.

Historia de un segundo : Uno.

Cuando las personas vienen y van, no se quedan mas que una milesima de segundo en mi cabeza. Sus cuerpos pasan ligeros, eternos pero fugaces . Los olvido y continuo. Pero cuando sos vos quien pasa tu imagen se cuela en cada centimetro de mi herida abierta, aun sangrante. Se escabulle entre mis dedos pero se queda fija en mi alma. Tu cuerpo, oh sitio sagrado de la belleza mas pura y absoluta, tu mirada es el espejo de mil almas y esa voz tu voz que es la melodia mas insolita, bella e inexplicable. Sólo quiero sentarme a tu lado y charlar sobre cosas sin sentido, que me escuches hablar Y que te intereses por lo que tengo que decir, aunqe en verdad no sea nada interesante. Pero ahora entiendo. Si, otra vez soñe que te tenia aca, la realidad es que te tengo lejos, nunca te voy a alcanzar.

Mi nombre es Ayelén, mucho gusto.




Desde que tengo uso de la razón ame esto. Escribir. Nunca me puse a pensar sí tenia talento, tan sólo lo hacía porque así me lo pedía el papel. Cuando tenia doce años me resultaba un placer las clases de lengua y literatura, y podía estar días enteros leyendo libros y libros que sacaba de la biblioteca.. No lo tomé jamás como algo distintivo de mi, tan sólo como una capacidad extra para poder expresarme. Cuando siento ese bichito, mis dedos se mueven solos y al final encuentro páginas, parrafos, oraciones. Ha pasado tiempo, y llevo en mi prontuario varias cosas escritas, de las cuales más de la mitad fuí perdiendo por el tiempo y esas cosas del descuido. Hoy alentada por alguien muy especial para mi me decido a crear este espacio. No para que lo lean sino para atesorar mis palabras así, un día, entre los años que lleguen poder mirar este rincón y recordar quién era. Como una especie de maquina del tiempo, como mi tesoro personal, como lo que más me enorgullece de mi.