Historia de un segundo : Siete.


Siempre te quise más de lo que el cuerpo aguantaría. Más de lo que el corazón quisiera. Más de lo que la vida de un mortal permite. Lloré en la oscuridad de las noches que no pasaste conmigo y te extrañe en la presencia que no has tenido en mi habitación ¿ Difícil de entender?. Llorar siempre es mejor. A veces sonreía despreocupada, reía libremente.. No ha sido fácil arrancarme el corazón. Siempre quise ser abismo de los precipicios a los que te arrojas. Siempre fui menos que un nada. Y aquí me quedaré. Llorandote de noche, de día.. de pie, sentada en la orilla de mi cama. Recostada sobre tus fotos. Sonriendo, siempre. - Es hora de irnos- me dijo, quitandome las sabanas que me tapaban. -Está bien.. está bien..- le conteste de mala gana. Amarte así siempre ha sido difícil. Pero lo sigo haciendo, como aquel que nunca se rinde y sigue intentando. Será de tercos, de locos. Tal vez es de valientes, de incansables luchadores. Siempre te ame así. Y en otras personas te espero. -Ha sido un placer haber compartido todo esto con vos- -El placer ha sido mio- susurre suave, para que en lo posible no se escuchara. Y nunca más lo vi.