Te lo tenia que escribir...

Entendí que somos, diferentes.

- Hola -

Vos tenes ese mundo y yo este universo. Vos tenes un universo y yo pertenezco a un mundo. Pero te conocí  y es absolutamente increíble los caminos que nos arrastran, nos conducen  y como se van formando lazos entre nosotros, sin siquiera haber hecho el mínimo esfuerzo. Suelo ser sumamente cursi. Lo soy, y vos no. Suelo ser muchísimas cosas que vos no y viceversa. Pero de tanto en cuando, somos lo mismo. Y ambas situaciones, nos unen. 
Te voy a confesar un secreto que te he dicho, pero que jamás te escribí : Adoro como reís. Me haces sonreír. Tu risa es autentica, sale de adentro, es una risa que se disfruta y que no podes forzar. Esa risa siempre me llamo la atención y ahora que la conozco me divierto intentando provocarla. Sos una gran persona. Y se que ni lo sospechas. Pero te quiero porque se quien sos, se lo que escondes y se que todavía me falta largas horas para gastar con vos. Y esa certeza siempre me hace cosquillas. Tu nombre es uno de los que uso para nombrar a mis dedos cuando cuento a esas personas especiales y  sin que hayan pasado años de conocerte aun así apuesto a vos, porque yo creo en tu persona y en todos los ratos que nos confesamos los miedos, las tristezas y las cosas que nos hacen felices. Y a vos mitsy querido, te incluyo en esas ultimas cositas. 

Te quiero muchísimo, no olvides que acá siempre tenes una amiga.




Gotitas

Se desata y se termina. No tengo tiempo de contar los pedazos rotos, por eso me limito a mirarlos. Descubrir sus formas y tratar de adivinar cuanto dolió todo esto. Pero me quedo a mitad de camino, me distraigo con las gotitas de agua que se cuelgan del marco de la ventana y se desprenden suavemente cayendo inevitable y definitivamente al vacío. Me pregunto las mismas cosas de siempre y encuentro las respuestas siempre del otro lado del camino y nunca me animo a cruzar. Me desespero porque me entiendas, pero no corresponde pedirte tanto. Soy tan triste en mi melancolía y tan finita mi existencia.
Nos desatamos y nos olvidamos de todo, porque el dolor es una marca que se lleva y se sufre, pero que con el correr de los días se agota. Y nace angustia. Esa angustia se apodera, pero se lleva como antes llevamos el dolor. Toda la vida es un maldito circulo vicioso, eso jamás cambiará.
Escucho los autos de la calle, suena música instrumental de fondo. Colectivos, bocinas, camiones, no los veo pero se que están ahí afuera, yendo y viniendo. Me siento miserable. Entonces tal vez, sea mejor arrojarme y dejar que todo acabe cuando, como aquella gotita, toque el suelo.