Mi nombre es Ayelén, mucho gusto.




Desde que tengo uso de la razón ame esto. Escribir. Nunca me puse a pensar sí tenia talento, tan sólo lo hacía porque así me lo pedía el papel. Cuando tenia doce años me resultaba un placer las clases de lengua y literatura, y podía estar días enteros leyendo libros y libros que sacaba de la biblioteca.. No lo tomé jamás como algo distintivo de mi, tan sólo como una capacidad extra para poder expresarme. Cuando siento ese bichito, mis dedos se mueven solos y al final encuentro páginas, parrafos, oraciones. Ha pasado tiempo, y llevo en mi prontuario varias cosas escritas, de las cuales más de la mitad fuí perdiendo por el tiempo y esas cosas del descuido. Hoy alentada por alguien muy especial para mi me decido a crear este espacio. No para que lo lean sino para atesorar mis palabras así, un día, entre los años que lleguen poder mirar este rincón y recordar quién era. Como una especie de maquina del tiempo, como mi tesoro personal, como lo que más me enorgullece de mi.