la noche está asombrosa

y la casa de misiones me abraza y me consuela,

creo escuchar tu voz diciendo mi nombre

han pasado horas y todavía quierodecirte 

que las estrellas, frente a mí, están preciosas 

la tierra tranquila, susurra que todo saldrá bien

me tiembla un poco el cuerpo de felicidad

cierro los ojos y escucho de nuevo

 que estás ronroneando cerquita mío 

y es perfecto

tu voz otra vez, tu formidable forma de sonar

tu voz vuelve a decirme que todo saldrá bien

el silencio me deja estar en paz

 y el aire, este bendito aire me llena los pulmones

de una tranquilizadora certeza: todo saldrá bien.