Quiero pedirte que no vuelvas nunca, está todo derruido y los vidrios estallaron al instante. Es un poco molesto tener que escribirte pero quiero que tengas la certeza de que yo siempre te aviso del peligro, para que puedas manejarlo a tu gusto. Espero que tomes mi aviso como una orden imperiosa y no hagas ese drama de tontos que tanto te gusta: esta vez es en serio, no vuelvas.
Descubrí el cajón con el revolver, no sé bien cuales son las intenciones pero dejame aclararte que ya lo descargué y que posiblemente no tenga sentido esconderlo de nuevo, hizo tanto estruendo que ahora todos saben que existe y yo no tengo ni intenciones de ocultarle nada a nadie. Que vengan si quieren, ahora aprendí a usarlo mejor.
La sangre no me dejaba ver bien, de todos modos el ruido seco no miente. No queria pero siempre quise, y finalmente gracias a los vidrios rotos, ya tengo lo que queria, así que por favor, no vuelvas.