Es increíble que seas tan increíble y no te hayas enterado nunca,
es como aquella belleza que nadie ha observado porque nunca ha salido al sol.
Es como un instante muy bonito del que nadie sabrá jamás,
porque no ha habido nadie alrededor cuando ocurrió.
Pero nada de eso quita, ni un poco, que seas belleza como el solcito del invierno,
que seas increíble como esas casualidades que hacen la vida más amable
y que seas presente en mis labios como todas las palabras que te armo y que ahora que te tengo en frente ya hay testigos de lo obvio: increíble como el solcito de invierno, como un instante bonito, como sentir tu escalofrío cada vez que te beso.