En este tiempo de revueltos,
lluvia, café y matecitos...
En esta esquina de desastres,
Pampa, Alcorta y Figueroa...
En esta historia de olvidos,
risa triste, lágrima perdida y abrazo frío.
Si me acoplo a lo inevitable, si miento poco y no me creo...
O si acaso luego de tanto traqueteo, voy de vuelta a buscarme,
donde sea que me encuentre nunca podre rearmarme.
Rota en mil pedazos, la lluvia no me moja y el viento no me empuja.
Rota en mil pedazos, no hay forma de rearmarme.