Y se desdoblan, se hacen inalcanzables o muy cortas. Las cosas mutan, cambian de color, se estiran, giran sobre sí mismas y alcanzan tonos que jamás habían tenido. No fuí buena nunca con aquello que cambia pero es bien sabido que las cosas tienen un ritmo que les es propio y escapa a nuestra voluntad impartirles una danza diferente. Está bien.
Cuando estas en un lugar donde te sentís incómodo, andate. Ese debería ser el segundo mandamiento, andate. Alejate de todo aquello que no te calce perfecto, ¿cuantas veces te tiene que pasar para que, al fin, entiendas que nada se hace mágico a la fuerza? Salí.
¿Qué es un amigo? Una especie de vos, en otro cuerpo y que no se te parece en nada. Alguien con quien reirte de todo aquello que está mal en el mundo, alguien con quien sacudir tristezas, expandir alegrias, alguien con quién saquear cajeros. Eso es un amigo. Alguien con quien pensar en voz alta sin sentirse obligado a obviar las partes feas. Alguien a quién queres contarle todas las partes feas. Llamas y ahí está. Y vos también estas.
¿Qué es ser feliz? Ser. Estar. Estar feliz es más realista. Nadie es feliz porque el ser humano es insaciable. Si quiere algo y lo tiene mañana, pasado va a desear tener el doble. No se es feliz, se está. Estoy.
Tengo días de felicidad plena y otros que, ojalá se disiparán rápido. Ojalá no tuviera que transitarlos. Sería fácil dejarlos caer de mis dedos, hacia el suelo... sin intentar evitar que se partan en mil pedazos.
¿A quién le interesa, realmente, lo que te pasa? ¿A vos te interesa? No. Claro que no. No pasa nada. Mañana será otro día.
No debí haber creído en todo eso. No tendría que haber pensando que iba a estar todo bien. No es mi estilo, no fuí nunca así ¿a quién quiero engañar?
Hoy es un día de esos que hay que soportar.