Nosotros que seguimos ocultando lo que somos, que nos despertamos agotados de estar fingiendo. Nosotros los que estamos llenos de cenizas de incendios que siguen ardiendo. Nosotros sabemos bien que se siente detenerse y no sentir nada. Sabemos que los remolinos de viento sacuden hasta los huesos sí estamos indefensos, sabemos lo que una ola puede hacer a quién no se agarra de nada...
Yo. Qué estoy acá. Siempre supe lo que es fingir. Pero no diré nada más al respecto.