Me pasa que...

A veces me pasa, que quiero hablarte. Quiero decirte algo divertido para que te rías conmigo.
Me pasa que extraño tenerte en mis contactos frecuentes y reírme de las ocurrencias que inventas para que el mundo sea un lugar mejor. Me pasa que descubrí que hay personas que no son imprescindibles y que algunos sí lo son. Caer en cuenta de que algo te falta no es un buen plan para un domingo otoñal.
Me pasa que entendí que si alguien se hace un lugar, el espacio vacío no se llena nunca más.
A veces me pasa, que quiero saber como estás. Pero no quiero que me lo cuentes cuando te pregunto, me gustaría saberlo a través de las charlas cotidianas. Me pasa que entiendo que el precio es caro. Y me está costando bastante terminar de saldar las cuotas.
Me pasa que me río, recordando. Y quiero abrazarte. Me pasa que me hace feliz tu felicidad, pero desde acá, desde tan lejos no sé si estás feliz. Me pasa que una vez te conocí lo suficiente para anticipar tus comentarios y saber que dirías en casi cualquier ocasión. Me pasa que lo he olvidado todo. Me pasa que amigos tengo un par, tengo amor y todo eso que hace feliz a cualquiera. Me pasa que soy feliz, pero vos estás tan lejos... que no puedo abrazarte para festejar.
Me pasa eso. Me pasa que estamos tan acostumbrados a que las canciones nos hablen de olvidar a un amor, que parece que nunca nadie perdió a un amigo. Y no sé ni por donde empezar. Escribir estas cosas podría ser una buena manera de aprender. Capaz alguien aprenda con esto también.
Ya me pasó una vez y prometí que no volvería a ocurrir pero no pude cumplir, sé que vamos a ser dos extraños intentando re armar los recuerdos en común. No sirve. No hay manera.
No quiero intentar arreglar algo que se supone no está roto. No quiero. Quiero dejarlo así por que si intento arreglarlo es por que ya no tiene arreglo y quisiera que nada haya cambiado. Quisiera un final alternativo.